Mediación Familiar

Desde Inmeta sabemos lo difícil que es un divorcio, sentimientos encontrados y frustraciones, todo esto puede complicarse, si además hay hijos/as.

Para conseguir regular de forma no conflictiva las nuevas normas que queremos querijan en nuestras vidas tras la separación, la mediación crea el marco adecuado tanto por el mayor beneficio que obtienen las partes, como el de sus hijos/as.

Entre otros aspectos se regulan: las pensiones de alimentos y comunicación con los hijos, uso del domicilio familiar, guarda y custodia compartida o asignada a uno de los progenitores, aspectos económicos etc.

En la mediación familiar el protagonista es la pareja, que es quien decide como van a querer organizar su vida después del divorcio y no una persona desconocedora de sus circunstancias que decida como han de vivir.

No obstante puede emprenderse el proceso de mediación antes, durante o después de un proceso judicial.


 ¿Qué tipología de conflictos se abordan en mediación familiar?

A las personas que necesiten resolver cualquier desavenencia derivada de las siguientes cuestiones:

• Problemas derivados de la ruptura de pareja, separación o divorcio.
• Pensiones alimenticias.
• Dificultades entre padres/madres e hijos/as.
• Tutelas.
• Herencias.
• Relación de los hijos/as adoptados con su familia biológica.
• Menores en situación de acogimiento familiar.
• Reencuentro con parientes.
• Administración de bienes familiares.
• Decisiones médico-sanitarias que afectan a familiares o parientes.
• Deudas entre familiares.
• Liquidación de bienes comunes.
• Atención de personas mayores o con discapacidad.
• Todos los demás contratiempos que puedan surgir en el ámbito familiar.

¿Qué ventajas ofrece la mediación respecto al proceso judicial?

Con la Mediación Familiar podemos conseguir:
  1. Un proceso de divorcio menos traumático psicológica y emocionalmente.
  2. Tener presente el bienestar de los hijos/as.
  3. Que sea la propia pareja la que decida sobre los términos de su separación, y no un tercero, un juez, ajeno a su forma de vida.
  4. Trabajar en un clima de colaboración y respeto que disminuya la tensión.
  5. Que los acuerdos que se produzcan a través de la Mediación Familiar sean duraderos en el tiempo, evitando nuevos procedimientos judiciales.
  6. Un proceso más corto y más económico que si se inicia un procedimiento contencioso en los juzgados.
  7. Mantener una vía de diálogo entre la pareja por el bienestar de sus hijos/as.
  8. Conservar unas adecuadas relaciones familiares con la familia extensa, primos, abuelos, tíos, etc.

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